Los ritos de paso son ceremonias que acompañan toda transición de un estado o situación social a otro, y que constan de tres fases: separación, margen o liminalidad, y agregación o reincorporación
Arnold van Gennep,
La importancia de los ritos de paso.
El antropólogo Arnold van Gennep, pionero en el estudio de los ritos de paso, describió este fenómeno como un proceso que consta de tres fases: separación, liminalidad e incorporación. En sus palabras, “el rito de paso implica una transición que separa al individuo de su estado anterior, lo coloca en un estado intermedio y finalmente lo incorpora a una nueva condición social”. Esta estructura permite que el joven atraviese un espacio simbólico donde se le prueba, se le transforma y se le acepta como miembro pleno de la comunidad.
En muchas culturas, estos ritos incluyen pruebas físicas, ceremonias y enseñanzas que refuerzan la identidad masculina tradicional. Por ejemplo, en la tribu bukusu de Kenia, la ceremonia de circuncisión —conocida como sikhebo— es acompañada por cantos, rituales y la creación de una hermandad que une a los jóvenes en su paso a la adultez. Como relata el periodista Daniel Wesangula, “si puedes soportar que tu tío te arroje tripas de vaca a la cara, serás capaz de soportar cualquier cosa”. Este rito no solo prueba la resistencia física, sino que fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso con la comunidad.
De forma similar, los Maasai de Kenia y Tanzania celebran la transición a la adultez con ceremonias que incluyen noches al aire libre, cantos, danzas y la circuncisión, marcando la transformación oficial en guerreros y protectores.
Modelos masculinos positivos: guía y ejemplo.
Más allá de los rituales, el desarrollo masculino saludable requiere la presencia de modelos masculinos positivos que guíen a los jóvenes en su camino. Estos modelos no solo representan ideales de fortaleza y éxito, sino que también fomentan la inteligencia emocional, la vulnerabilidad responsable y la comunicación empática.
Como señala Joan Sanfélix Albelda en su estudio sobre rituales masculinos en la península ibérica, las fiestas tradicionales como “los quintos” funcionan como ritos de paso modernos que permiten a los jóvenes “hacerse todo un hombre” a través de pruebas y convivencias que refuerzan la camaradería y la identidad masculina, aunque también reflejan los valores tradicionales de la masculinidad. Estos espacios ritualizados, aunque a veces cuestionables, evidencian la necesidad humana de marcar transiciones claras y contar con referentes que acompañen esos cambios.
La ausencia de ritos de paso significativos y de modelos masculinos saludables puede generar confusión identitaria y riesgos emocionales, como ansiedad o conductas de riesgo. Por ello, recuperar y adaptar estas prácticas a contextos contemporáneos, promoviendo modelos masculinos que integren fortaleza y vulnerabilidad, es fundamental para el bienestar emocional de los hombres.
Conclusión
Los ritos de paso significativos y los modelos masculinos positivos son pilares esenciales en el desarrollo de una masculinidad auténtica y saludable. Como lo evidencian las tradiciones ancestrales y los estudios antropológicos, estos procesos ofrecen a los jóvenes un camino claro para asumir su identidad y responsabilidades, mientras se sienten apoyados y comprendidos.
En palabras de Van Gennep, “el rito de paso es la llave que abre la puerta hacia una nueva vida social”. Hoy, en un mundo donde las masculinidades están en transformación, es urgente recuperar y reinventar estos ritos y modelos para que los hombres puedan transitar su propio laberinto interior hacia una vida plena y conectada.